Rust Legacy ha seguido vivo gracias a unas pocas comunidades, y casi ninguna sigue en pie. Legion es el nombre que más sale cuando alguien busca el Rust de antes: ya no está activo, y tampoco lo están la mayoría de los servidores de aquellos años. Cada vez que cierra uno, quien jugaba allí lo deja no porque quisiera, sino porque no quedaba ningún otro sitio donde ir.
Este servidor retoma donde aquellos se quedaron: la misma versión de 2015, el mismo mapa original, en una máquina pagada y mantenida. Si has llegado aquí buscando un servidor que ha cerrado, el juego es el mismo.
Por qué cierran
Casi siempre por dos motivos, y ninguno tiene que ver con el juego: quien pagaba la máquina dejó de hacerlo, o quien la administraba se quedó sin tiempo. Levantar un servidor de Rust Legacy no es difícil — lo difícil es mantenerlo años sin que nadie note el trabajo.
Qué cambia aquí
Nada se promete para siempre, y un servidor que jurara no cerrar nunca estaría mintiendo. Lo que sí se puede decir es concreto: los costes están cubiertos, las cuentas están en una base de datos de la que se hace copia de seguridad, y los wipes se anuncian en vez de llegar de un día para otro. Si algún día tiene que cerrar, se dirá antes y no apagándolo todo sin avisar.